martes, 13 de enero de 2015

Leyenda de Narciso

Tiresias, quién era un famoso vidente, había predicho en que el joven Narciso viviría durante largo tiempo siempre que no se viera a sí mismo en un espejo o reflejo de agua. Narciso, que sólo tenía 16 años bastante apuesto, por lo que siempre llamaba la atención de diversas chicas y también provocaba la envidia de muchos chicos. Narciso era muy arrogante e incluso llegó a ignorar el encanto de los demás.


Una ninfa llamada Eco, que era una diosa de poco poder, se enamora del joven. Ella cada vez que Zeus estaba haciendo el amor con otras ninfas aprovechaba en escapar e ir a conversar un buen rato con Narciso. Pero como el muchacho de gran ego y arrogancia rechaza a la ninfa por lo que ella enloquece. Los huesos de Eco se convirtieron en piedra llegando a marchitarse por lo que solo su voz permaneció igual.


 Existían muchas mujeres que él había rechazado, pero una de ellas quería enseñare el sufrimiento por el amor no correspondido. Llego un día en que Narciso descansaba frente a una lago cristalino, él observó su rostro en el agua por el reflejo y fue así que se enamoró de sí mismo. Él no tenía conocimiento que el relejo del agua se trataba de él mismo, por lo que no podía conseguir a ‘ese nuevo amor’, ya que cada vez que se acerba al agua éste reflejo desaparecía.

Ello hizo enloquecer de desamor a Narciso, haciendo que dejara de comer y beber, pero como Tiresias había advertido que viviría por mucho años si este no se veía a sí mismo, al poco tiempo Narciso murió. Pero jamás dejo de enamorarse de sí porque incluso en el reino de los muertos continuó hechizado por su propio rostro, y cada día se acercaba a ver su imagen en los lagos negros