sábado, 20 de diciembre de 2014

Leyenda de Guanajuato de terror

Se lo llevó el Diablo a Elpidio. Todos sabían en el pueblo que Elpidio era un médico muy reconocido que practicaba magia negra también para curar o herir a quien quisiese, el tema es que cuando estuvo cerca su muerte, él habló con su madre y le pidió que no le rece de ninguna manera y además de que no tocara su cuerpo, pero la tristeza de la madre era tal que al ver sin vida el cuerpo de su hijo decidió comenzar a orarle con el rosario y al tocar su cuerpo es que se escuchó una explosión, entonces se dio cuenta ella que por eso s hijo no quería que toquen su cadáver, el mismo estaba ya para el Diablo porque él habría entregado su alma en vida y por eso también no podía ser enterrado en sepultura cristiana como ella hubiera querido.

domingo, 30 de noviembre de 2014

La leyenda de la noche del día de los muertos

Cuenta una leyenda contemporánea de Puebla que había un muchacho llamado Luis, el cual compro una casa en un vecindario tranquilo, los vecinos le dijeron que en esa propiedad espantaban, que no comprara la casa, pero el joven no los escuchó. Paso bastante tiempo hasta que al final llegó el día de los muertos, Luis paso todo ese día tranquilo en su nueva casa, pero en la noche escuchó que golpeaban la puerta, el fue a ver por la ventana quien era, pero lo que vio lo espantó, eran fantasmas, de niños y de adultos, le golpeaban la puerta y las ventas. Entonces Luis se dio cuenta de que no había dejado ofrenda, entonces se preocupó, juró dejar el doble de ofrendas al año siguiente y entonces los fantasmas se fueron, pero antes de irse uno de ellos se volteó, lo miro fijo a los ojos y lo saludó con un gesto de manos, indicando que al año siguiente volverían por lo que el prometió.

domingo, 2 de noviembre de 2014

La verdadera historia de Hello Kitty, ¿realidad o leyenda urbana?

¿El diablo tuvo algo que ver con la creación de tan encantadora gatita?
La historia que hay detrás su creación ha hecho correr ríos de tinta hasta el punto de convertirse en una de las más extendidas leyendas urbanas...

Ahora comienza la supuesta “realidad“ de tan tierno personaje que ha dado lugar a tan extendida leyenda urbana:

La leyenda urbana cuenta que en los años 70 había una niña de 14 años que estaba en fase terminal de cáncer de boca. Los médicos ya habían arrancado todas las esperanzas de la familia en relación a la cura de la niña, así que la madre de la niña, Ikaka Shimizu , desesperada, acudió a todas iglesias y cultos, pero al no obtener resultado se inició en el ocultismo y satanismo, para al final, hacer un pacto con el diablo.

Presentó la niña al diablo para que curase a su hija, le hizo una promesa de fabricar una marca que fuese famosa en todo el mundo, el diablo cumplió su parte y la madre también. Creó a Hello Kitty.

La palabra hello en ingles significa hola, y la palabra kitty de origen chino significa demonio, entonces Hello kitty significaría. “Hola Demonio”.

Otra curiosidad es que hello kitty no tiene boca debido al caso de cáncer en la boca de la hija de su diseñadora.

Esta es la otra historia de tan entrañable personaje, desde luego no esta documentada, por eso entra en la categoría de leyenda urbana, lo que si es cierto es la escasez de datos acerca de la biografía de la diseñadora y su extraña desaparición de la empresa un año después. Otro dato es que varios satánicos llevan tatuado a Kitty en la piel e incluso circulan videos de misas negras con la imagen de la gatita que algunos llaman “la hija del demonio”.


Ayudada por el demonio o no, lo cierto es que su éxito es imparable y como curiosidad, el personaje se ha usado también en otras circunstancias que no tienen nada que ver con el mundo infantil:

En 1999, en Hong Kong, tuvo lugar un brutal asesinato que pasaría a llamarse el Hello Kitty murder. El popular nombre del caso deriva del hecho de que los asesinos ocultaron la cabeza de la víctima en una muñeca de Hello Kitty después de haberla decapitado.

En agosto de 2007, los policías tailandeses que habían cometido pequeñas infracciones como llegar tarde o aparcar en zonas indebidas fueron obligados a llevar brazaletes de Hello Kitty durante varios días como castigo.
También en ese mismo año, fue detenido un famoso narcotraficante colombiano, que aparte de tener una importante colección de objetos y prendas de la gatita, utilizaba la imagen de la marca japonesa para enviar mensajes codificados a sus contactos a través de su correo electrónico.

miércoles, 22 de octubre de 2014

La muelona

Se cuenta que en la época de la colonia llegó una mujer con malos antecedentes buscando riqueza. Era una mujer de clase baja dedicada a vender y traficar jóvenes, ladrona y mentirosa. La mujer llevaba el mismo estilo de vida que en España, engañaba a muchachas y lucraba con su inocencia, leía las manos , las cartas, tenía embaucado a muchos hombres con las jovencitas cuando ellos ya no querían ir, los extorsionaba con dinero advirtiéndoles que su familia se enterarían de sus amoríos con las jovencitas. La mujer era mala además que poseía gran belleza y lujuria, destruía matrimonios carecía de remordimientos utilizaba sus encantos para tener lo que quería. Así pasó los años empezó a envejecer desapareció su belleza y en lugar arrugas, pero su maldad no desaparecía, tuvo un pacto con el demonio y recuperó la juventud, pero con unos dientes y colmillos muy grandes para destrozar a los hombres.

La leyenda de la muelona que es una bella muchacha que se aparece en las noches, buscando hombres infieles, borrachos, los que buscan aventuras amorosas, con su sonrisa los atrae caen en su trampa donde su inmensa dentadura los tritura y los devora. Los campesinos dicen que siempre está junto a un árbol viejo , que en la noche se oye el macabro triturar de huesos. Que para protegerse de la muelona tiene que tener una medalla de San Isidro. Que la han visto bailar con esqueletos, cuando canta atrae a los hombres después de hacer el amor se los come, con la sangre y el esperma hace  pócimas para sus nuevas victimas.

martes, 30 de septiembre de 2014

El Callejón del Diablo

Hasta hace algunos años existía, a corta distancia de lo que hoy es el centro de la Ciudad de México, una estrecha callejuela conocida con el nombre de el Callejón del Diablo.
Empezaba en el descampado de la calle de San Martín y desembocaba en la calle de la Zanja.

Aquella callejuela de tenebroso nombre, estaba formada por un pasadizo sombrío, bordeado de árboles frondosos, que además atravesaba un paraje solitario. Dentro de ese paraje, se encontraba una casucha humilde y de nulas comodidades, habitada por un enfermo de tuberculosis, muy común en aquellos años. Como bien se puede comprender, ya sea por el enfermo, por el nombre del callejón o quizá por la oscuridad, pocas personas se aventuraban a tomar el callejón de día y mucho menos de noche, ya que después del ocaso reinaba una lúgubre oscuridad.


Los habitantes además, contaban que a las 12 de la noche, en el mencionado callejón se aparecía el Diablo, situación que entre los jóvenes resultaba toda una odisea digna de enfrentarse.

 En cierta ocasión, un hombre bravío y haciendo gala de su valentía, ignoró todos los avisos que de el callejón se decían y tras una amena reunión con sus amigos, los reto a atravesar por el pasaje.

Sólo se internó en dicho callejón y, hallándose casi a mitad del camino, miró una figura que se apoyaba en el tronco de uno de los árboles. Tuvo un ligero sobresalto, pero inmediatamente se recuperó y se dijo para sus adentros: -¿Con que forajidos a mí, eh? ¡Ahora verás!-. Y empuñando las manos, se dirigió resueltamente hacia el sujeto.

Ya se encontraba a unos metros del individuo cuando, de pronto, se iluminó la escena y surgió ante sus ojos un ser horrendo que reía malignamente. El joven aventurero sintió que la tierra se hundía bajo sus plantas, pero, animado por su instinto de conservación, en lugar de desmayarse salió despavorido, logrando así evadirse de una segura desgracia.


La noticia de que en el callejón se aparecía el demonio, cundió rápidamente entre la población y, a consecuencia del incidente ocurrido, se divulgó rápidamente a otras personas que ya habían sido asustadas por el monstruoso espectro. Si el callejón era escasamente transitado por las noches, al comprobarse que el demonio se había establecido en él, nadie osaba ya, ni por equivocación o bravura, usar ese camino después de ocultarse el sol.


Pronto las autoridades decidieron tomar cartas en el asunto y consultaron con una persona experta en estos menesteres de magia y apariciones diabólicas.

 Rápidamente el perito aconsejó que para evitar que el diablo comenzara a incursionar fuera de su refugio y se volcara sobre la comunidad, se depositaran diariamente bajo un árbol cercano algunas ofrendas en joyas y monedas de oro. Aunque al principio nadie quería ser el primero en entrar al callejón, pronto en grupos y a plena luz del día, se aventuraron a dejar las ofrendas tal cual se había consignado.

Lo curioso del caso es que los supersticiosos que todas las mañanas iban a dejar las nuevas ofrendas, observaban que los artículos del día anterior se habían esfumado, lo que les afirmaba en su convicción de que el diablo se complacía con los regalos que el pueblo le brindaba.


Pronto el misterio llegó a oídos de dos fornidos pescadores que llegaron a la ciudad de visita. Marineros que después de sobrevivir a feroces tormentas, peligrosas travesías e infinidad de leyendas del mar, encontraban en ésta historia del callejón, una infantil odisea. -¿Qué te parece lo del diablo en la calle de San Martín?- , le dijo el marinero más experimentado a su compañero y prosiguió, -Me parece que hay gato encerrado, y que el diablo ése tiene más costumbres de ratero, que de otra cosa; y tengo para mí que, como buenos hijos de Dios, si hay algo que no debemos permitir es el robo a sus ovejas, aunque el ladrón sea el mismo Belcebú.-


Resueltos a impedir que la leyenda siguiera creciendo y evitar que el desfalco continuara, decidieron poner fin a lo que ellos consideraban más que un mito.
Esa misma noche, al filo de las doce, ambas siluetas penetraron valientemente en el pavoroso callejón.

Y, como es de rigor, el presunto diablo esperó pacientemente en su árbol para infundir el terror del más allá a quien se arriesgara a ingresar en aquellos dominios.

Listo estaba para sorprender a las dos siluetas cuando súbitamente, a la luz de una antorcha que aparecía de la nada, vio emerger la imagen peluda, armada de negros cuernos y larga cola, de algo que parecía el auténtico Satanás.

No se reponía todavía de la sorpresa cuando experimentó en las posaderas la mordedura de un fuego que le quemaba las entrañas, y que no era más que un tizón al rojo vivo que diestramente acababa de aplicarle en esa región uno de los marineros que lo atacaba por detrás.

Preso de un pánico indescriptible, el supuesto demonio sólo atinó a decir -¡Jesús, el diablo quiere llevarme!- y profiriendo tremendos gritos de dolor, emprendió velocísima carrera.

Los dos marineros soltaron tremenda carcajada mientras se quitaban los disfraces que habían confeccionado especialmente para esa ocasión. A la noche siguiente, los pescadores se situaron en el callejón nuevamente para ver si algún infortunado “ser maligno” regresaba y aunque montaron guardia hasta el alba, nada apareció en ese lugar nuevamente.


Días después se supo de un un afamado personaje de la localidad que se debatía entre la vida y la muerte a causa de una extraña y repentina enfermedad que, en forma de llagas, se le manifestó en los glúteos, aparentemente producidas por quemaduras profundas.

Tiempo después el individuo sanó, y según opinión del pueblo, ese “falso demonio” se arrepintió de sus culpas y donó a una institución para pobres un lote de joyas, entre las cuales muchos reconocieron algunas que ofrecieron al diablo junto al árbol tiempo atrás.

Hoy solamente queda como recuerdo de los sucesos acontecidos el sugestivo nombre de Callejón del Diablo con que se designó durante largos años al siniestro recoveco antes de que, con el avance de la urbanización, desapareciera definitivamente de la red de vías pintorescas del Centro Histórico de la Ciudad de México.




miércoles, 27 de agosto de 2014

El inexpresivo

En junio de 1972, una mujer apareció en el hospital Cedro Senai en nada más que un vestido blanco cubierto de sangre. Esto no debería ser demasiado sorprendente, la gente a menudo tiene accidentes cerca y viene al hospital más cercano para la asistencia médica. Pero había dos cosas que causaron a la gente el deseo de vomitar y escapar de terror.
El primero, es que ella no era exactamente un humano. Era algo parecido a un maniquí, pero tenía la destreza y la fluidez de un ser humano normal. Su cara, era tan impecable como los maniquíes, sin cejas ni maquillaje.
La segunda razón por la cual la gente vomitaba o escapaba de terror, es que ella tenía un gatito apretado en medio sus dientes, sus mandíbulas apretaban de una manera tan fuerte al pequeño gatito al punto donde ningunos dientes podrían ser vistos, la sangre salía a chorro hacia fuera sobre su vestido y en el piso. Ella entonces lo sacó de su boca, lo abandonó y se desmayó.
A partir del momento ella fue tomada a un espacio de hospital y limpiada antes de ser preparada para la sedación, ella se mostraba completamente tranquila, inexpresiva e inmóvil.
Los doctores lo habían pensado mejor refrenarla hasta que las autoridades pudieran llegar y ella no protestó. Ellos eran incapaces de conseguir cualquier clase de respuesta de ella y la mayor parte de empleados se sintieron demasiado incómodos para mirarla directamente por más que unos segundos.

Pero cuando el personal intentó darle el calmante, ella se defendió con la fuerza extrema. Dos miembros de personal que la dominaban con su cuerpo se elevaron encima de la cama para sostenerla, su expresión estaba en blanco. Ella giró sus ojos impasibles hacia el doctor masculino e hizo algo insólito. Ella rió. En cuanto lo hizo la enfermera gritaba y quedando en shock se desmayó, ya que en la boca de la mujer no eran dientes humanos, solo unos puntos largos y agudos.
Era demasiado el tiempo que la mujer tenia los dientes así que al incrustárselos en sus labios no sentía ningún dolor, el doctor la miró fijamente durante un momento antes de la petición "¿Qué mierda es usted? " Ella se libero de los doctores que aún la sostenían espantados, todavía sonriendo.
Había una pausa larga, la seguridad había sido alertada y podría ser oída bajando el vestíbulo. Como ella los oyó, se lanzó adelante, hundiendo sus dientes en el cuello del Doctor, arrancando su yugular y dejándole caerse al piso, muriéndose... sobre el piso, él se ahogó sobre su propia sangre.
Ella se levantó, su mirada era peligrosa como la vida descolorida de sus ojos. Ella se inclinó más cerca y susurró en el oído del Doctor muerto. "Yo...Soy. Dios." Los ojos de los demás doctores llenos de miedo la miraron... ella muy calmada alejándose para saludar a los agentes de la seguridad. Cada vez que alguien mira sus dientes, se convierte en su bocadillo.
La enfermera que sobrevivió el incidente la llamó "El Inexpresivo" y nunca más se supo de ella.

martes, 12 de agosto de 2014

La piedra de Juluapan

La roca Juluapan está escondiendo debajo a los pobladores indios Juluapan, quienes tiempo atrás habrían pecado enormemente contra sus dioses y como castigo se les había enviado a sostener desde abajo aquella roca para que no caiga por el cerro abajo destrozando todo lo que hay en su camino, se dice que la maldición los obliga a estar debajo de la piedra Juluapan para toda la eternidad sosteniéndola con cables y toda clase de cosas para evitar que la misma se derrumbe, esa es la leyenda que se cuenta, así como también hay muchas otras como de que en el comienzo del mundo, esta piedra ya estaba presente en la tierra y que esconde muchos secretos que todavía no sabemos.

lunes, 28 de julio de 2014

La enfermera Eva

 Una mujer que dedicaba su vida para curar personas enfermas se vio llegando a su casa por la tarde cuando una mujer le pidió que vaya a su casa en La Rumorosa para curar a su marido enfermo, ella vio primero a la vecina y luego partió para el destino, entonces se dice que en el camino se le hizo de noche, ella confundió las indicaciones y era lejos a donde se dirigía, se metió en unos cerros y todos los animales comenzaron a gritar su nombre, corrió, pero aún así desapareció y nunca más se supo de ella, hasta que la gente que va por ese lugar siempre dice ver a una mujer de blanco, quienes van en auto la ven sentada junto a ellos, nunca habla, siempre muda donde esté y desaparece llegando al cementerio.

sábado, 12 de julio de 2014

La novia de Culiacán

En el año 1950 una joven llamada Guadalupe Leyva Flores alias “Lupita” estaba por casarse, tenía por aquel entonces 20 años y su novio llamado Jesús una edad similar. Resulta que Lupita tenía un amigo desde la infancia llamado Ernesto, el cual estaba enamorado de ella sin decírselo. Un día Lupita le cuenta a su amigo Ernesto sus intenciones de casarse con Jesús, ante la noticia Ernesto reaccionó enojado, diciendo que no podía ocurrir debido a que el también la amaba, ella lo consoló diciéndole que él era como un hermano para ella y que aceptara su decisión determinante de casarse. Llegó el día de la boda y los novios llegaron felices a las puertas de la catedral de Culiacán, pero al verlos tan felices y enamorados Ernesto enloqueció, sacó un arma y disparo contra el novio. Lupita, desde aquel tragico dia donde su futuro novio fallecio no se quito su vestido de novia, cada domingo desde aquel fatídico día viaja a la catedral, con la esperanza de que Dios le devuelva a su novio perdido. Finalmente Lupita murió por la década de 1980, dejando en su pueblo un vacio, una historia triste y una nostalgia latente.

sábado, 28 de junio de 2014

El árbol del ahorcado

Es común encontrar historias de pacientes que se suicidan en el Hospital Civil por no afrontar su enfermedad, esta es la historia de Santiago. Un paciente muy enfermo de cáncer. Este joven muchacho estaba muriendo. La madre del muchacho trataba de motivarlo y salir adelante pero nada aliviaba su dolor.

 Los doctores del hospital decían que habían hecho todo lo que estaba en sus manos y que no había más que hacer. Una vez, mientras dormía el joven Santiago, la madre le puso una foto de un santo preferido. Al día siguiente, cuando Santiago vio la foto en su mano la maldijo y renegó de su enfermedad. Su mamá trató de calmarlo y le pidió que tuviera fe y que Dios le daría la salud.


 Santiago estaba tan furioso que le pidió a su mamá que saliera del cuarto que lo dejara solo y que no quería saber nada de Dios. Esa noche encontraron al joven colgado en un árbol al lado del hospital es decir, en el panteón. Actualmente, solo queda el tronco del árbol y se dice que en la noche se ve la sombra del joven ahorcado, muy impresionante no lo crees?

lunes, 16 de junio de 2014

El infernal aparecido

En épocas pasadas, la vinculación comercial de los pueblos de la sierra con los de la costa peruana, se hacía mediante vías improvisadas abiertas al tránsito, caminos de herraduras por donde viajaban los arrieros con sus acémilas cargadas de mercancías y demás productos.
En estos caminos, hoy convertidos en afirmadas carreteras y debidamente asfaltadas para facilitar los viajes de vehículos, los antiguos caminantes transitaban días para llegar a la costa; generalmente, el viaje lo realizaban en horas de noche para gozar del frescor del clima o verse favorecidos por la luz de la luna. Se cuenta que a la vera del camino que conduce de Ascope (a 2 horas de la ciudad de Trujillo) a el pueblo de San Benito, se levanta un caprichoso risco de amorfa geometría, bordeado por barrancos y por otros cerros que le circundan, dándole aspecto de tétrica soledad; este lugar se hizo célebre entre los caminantes de pasadas épocas por el encanto que ese montículo encerraba.


Era común oír a los viajeros que contaban como entre las sombras, a la luz de los luceros, veían la enorme figura de un macho cabrío; su forma, su color y demás señales extrahumanas, producían terror, un terror que se hacía más intenso al escuchar el siniestro balido del aparecido, que se extendía por la hondonada del silencio y los cerros repetían el eco, dando una sensación tétrica, sombría y de terror.
Esta aparición era frecuente en las noches oscuras, y cada vez que los viajeros cruzaban el sendero la sombra desaparecía súbitamente en la horrenda y misteriosa peña como si la oscuridad la hubiera llevado a través del viento en el instante en que en la lejanía se escuchaba el canto del gallo, anunciando la presencia del Creador.


Mucho tiempo se repitió esta terrorífica aparición, y la noticia extendida entre los lugareños, creó el terror. Para aliviar el miedo y salvarse de la influencia maligna del aparecido, los moradores realizaban sus viajes calculando pasar por el lugar antes de la hora de su aparición, o esperaban los albores de la madrugada. Solamente a esas horas, se libraban de ver y escuchar ese maléfico ser.
Tan común se hizo ese sobrehumano acontecimiento, que les era familiar escuchar diariamente las misteriosas hazañas del diabólico aparecido.




Para combatir su fatal influencia los lugareños recurrieron a diversos medios, pues según las versiones del común de las gentes se trataba del demonio que, tomando la figura de un macho cabrío, se les presentaba a quienes transitaban por aquel lugar a aquellas horas de la noche.
Un día, dedicado al culto para ofrecer a Dios su ferviente devoción, los habitantes de los pueblos comarcanos peregrinaron al lugar del misterioso encanto, llevaban consigo sus imágenes y hasta el sacerdote del lugar acudió para exorcizar el peñón, refugio de la maligna figura cuya aparición se producía cada noche. Se realizaron actos rituales, sacrificios de todo orden y invocaciones al Supremo Hacedor para que, con su rayo divino, terminara con la siniestra figura y con el terror de los habitantes de los pueblos cercanos a ese lugar.


Estimado lector, cuando vayas hacia San Benito, distrito de la provincia de Contumazá, siguiendo la ruta de Ascope, hallarás a la vera de la carretera, sobre un montículo de piedra, una cruz de madera roída por el tiempo, que colocada por los creyentes de Dios señala que allí, o muy cerca, aparecía la figura del macho cabrío, diabólica imagen que noche tras noche, mediado las doce, destapaba su horripilante efigie y lanzaba su tétrico balido que se extendía por la lejanía del silencio y que el eco repetía en el solitario paraje.
Desde que se colocó la cruz, bandera de la fe cristiana, no volvió a presentarse aquella imagen, y los viajeros, llenos de seguridad, volvieron a su acostumbrada actividad sin el peligro de hallarse con la horrenda figura del diabólico aparecido.

jueves, 29 de mayo de 2014

La leyenda del colgado

Cuenta la leyenda que hace muchos años en una ciudad de México un hermosa joven dormía en su habitación, cuando de repente empezó a escuchar ruidos extraños, se acercó vio a un hombre que colgaba de una soga, se asustó mucho y empezó a gritar, cuando llegaron más personas el hombre desapareció. Al día siguiente la muchacha se acercó a la iglesia y le contó al Padre lo que había sucedió, él le dijo que era un alma en pena y debía preguntarle lo que necesitaba.

 En la noche el hombre se volvió aparecer, pero ella no tuvo valor de preguntarle, y así pasaron muchos días y el alma se aparecía cada noche, hasta que la joven le pregunta que necesitaba, y él le dijo que le contara a su amada que había muerto porque ella pensaba que había huido, así fue como el alma dejo tranquila a la joven hasta que ella le conto lo sucedió a la novia del hombre.

viernes, 16 de mayo de 2014

Ramos de flores

Como cada día desde hacía dos meses, una joven recibe flores de su novio. Éste desea convencerla de casarse con él. Pero desde hace unas semanas el estado de salud de la joven empeoraba. Su médico le decía que era a causa del estrés, y que por eso estaba tan cansada. En resumen, le decía que no era nada grave.
Sin embargo, la joven fue encontrada muerta unos pocos días más tarde. Conclusión de la policía: la chica habría muerto por envenenamiento por arsénico. Y es que lo que su amigo no sabía es que las flores que le mandaba provenían de un campo situado cerca de una fábrica que expulsaba esta sustancia nociva.

miércoles, 30 de abril de 2014

El anillo maldito de Valentino

El anillo maldito de Valentino es una de esas leyendas cortas que deberías de leer si estás interesado/a en los misterios de las estrellas más famosas de la pantalla grande.
Esta leyenda de terror dio comienzo cuando en 1920 el reconocido actor y galán de Hollywood Rodolfo Valentino, entró a una joyería a comprarse un anillo distinto a los demás y después de mucho buscar, encontró una gema denominada “Ojo de Tigre” cabe destacar que el anillo no es valioso ni muy bonito, a Valentino simplemente le gustó. Esa misma noche un amigo se lo vio puesto y tuvo una pesadilla en la cual veía al actor morir tras una corta agonía.
Al día siguiente, llevó al anillo en el rodaje de su próxima película, La joven Rajá. Fue el mayor fracaso de la carrera de Valentino que le alejó de la pantalla grande durante dos largos años.

Valentino falleció 6 años después, en medio de varios fracasos en la taquilla y el anillo pasó a manos de novia Pola Negri, que al poco tiempo enfermó de gravedad, por lo que tuvo que renunciar a su carrera de actriz, donde nunca más pudo volver y terminó desapareciendo de los medios.
La siguiente persona en emplear el anillo fue el actor que interpretó a Valentino en una película biográfica, Russ Colombo, quien falleció merced a un disparo accidental durante una partida de caza. El siguiente dueño del “Ojo de Tigre” fue el mafioso Joe Casino, que sabiendo la maldición lo guardó por un lapso prolongado en una caja fuerte hasta que finalmente tuvo el coraje de ponérselo. Falleció apenas una semana después.
El rastro del anillo se perdió y desde la década del 60, no se ha sabido más de su maldición.
El anillo maldito de Valentino es una de esas leyendas cortas que deberías de leer si estás interesado/a en los misterios de las estrellas más famosas de la pantalla grande.
Esta leyenda de terror dio comienzo cuando en 1920 el reconocido actor y galán de Hollywood Rodolfo Valentino, entró a una joyería a comprarse un anillo distinto a los demás y después de mucho buscar, encontró una gema denominada “Ojo de Tigre” cabe destacar que el anillo no es valioso ni muy bonito, a Valentino simplemente le gustó. Esa misma noche un amigo se lo vio puesto y tuvo una pesadilla en la cual veía al actor morir tras una corta agonía.
Al día siguiente, llevó al anillo en el rodaje de su próxima película, La joven Rajá. Fue el mayor fracaso de la carrera de Valentino que le alejó de la pantalla grande durante dos largos años.

Valentino falleció 6 años después, en medio de varios fracasos en la taquilla y el anillo pasó a manos de novia Pola Negri, que al poco tiempo enfermó de gravedad, por lo que tuvo que renunciar a su carrera de actriz, donde nunca más pudo volver y terminó desapareciendo de los medios.
La siguiente persona en emplear el anillo fue el actor que interpretó a Valentino en una película biográfica, Russ Colombo, quien falleció merced a un disparo accidental durante una partida de caza. El siguiente dueño del “Ojo de Tigre” fue el mafioso Joe Casino, que sabiendo la maldición lo guardó por un lapso prolongado en una caja fuerte hasta que finalmente tuvo el coraje de ponérselo. Falleció apenas una semana después.
El rastro del anillo se perdió y desde la década del 60, no se ha sabido más de su maldición.

jueves, 17 de abril de 2014

La casa de la tía Toña

Ubicado en la tercera sección del Bosque de Chapultepec, este inmueblese ha popularizado debido a una leyenda urbana en donde se asegura que ahí aún habita una mujer que se enfurece cuando es visitada por curiosos.

Cuando se enfada ocurren cosas inexplicables en la propiedad. Se escuchan ruidos de cosas que caen, una silueta aparece en las ventanas y se siente la presencia de alguien.


La casa se localiza cerca del panteón "Dolores", en Avenida Constituyentes, y la leyenda señala que la "Tía Toña" era una mujer solitaria y con dinero. En medio de esta soledad decidió darle cobijo en su casa a niños de la calle, proporcionándoles techo, ropa y comida.

A pesar de su aplaudible acción, los jóvenes le hicieron la vida imposible, motivo por el que un día comenzó a a matarlos a base de golpes y luegos arrojó sus cuerpos a un río cercano. Cuando la culpa la alcanzó, se encerró en su habitación y nunca volvió a salir.

lunes, 31 de marzo de 2014

El jóven ahogado

En el estado de Durango junto a un rio una pareja fue a acampar y dicen haber presenciado un bulto durante la noche a lo lejos sintiendo que eran observados, sin tomarle mucha importancia armaron sus casas de acampar y se durmieron, uno de ellos escucho unos lamentos y gritos aterradores y la sombre de una persona que asomaba por dentro de la casa de acampar cuando esta persona salió a ver que era ese ruido dijo haber escuchado alguien pedir ayuda sobre el rio pero no podía ver a nadie , a la mañana siguiente buscaron y no encontraron nada, solo uno de ellos escucho y vio a esta sombra mientras la otra persona dormía sin percatarse de que estaba siendo observada por alguien del más allá.

jueves, 13 de marzo de 2014

La momia viviente

 La mayoría ha escuchado sobre las momias de Guanajuato, estas han sido llevadas a muchas partes de México para que las personas las puedan conocer.

 Cuenta la leyenda, que un día un hombre entró a ver a las momias cuando ya estaban todas de regreso en Guanajuato. Cuentan que entró y durante un tiempo estuvo viendo todo el museo. Cuando salió miro a una mujer la cual iba a ser atropellada por un vehículo, él reaccionó y corrió a evitar el choque, al hacerlo empujo a la mujer y así evito el vehículo. El hombre entonces intentó ayudar a la mujer a levantarse del piso, pero al hacerlo uno de sus dedos se desprendió y se convirtió en hueso. En eso momento el entro en pánico y corrió, al voltear atrás observo como la mujer entraba al museo.

miércoles, 26 de febrero de 2014

La leyenda del cochinito

l cochinito es una leyenda demasiado popular en mi ciudad, debido a que muchas personas lo han visto en distintos lugares pero con las mismas características.
El cochinito es un cerdo normal y muchos lo conocen como el cerdito de la suerte, una de las leyendas de terror que cuenta que solamente personas con demasiada suerte lo pueden ver y más que nada cuando están completamente solo por la calle.
Una de las características principales de dicho cerdito es que tiene una especie de espinos por todo el cuerpo, si tienes la suerte de verlo podrás tener la oportunidad de ser rico de la noche a la mañana.
Muchas personas lo ven y tienen miedo, debido a que se empieza pegar demasiado a ti punzándote con sus espinos que lleva en el cuerpo.

Te preguntas, ¿Cómo te vuelves rico de la noche a la mañana?, como mencione anteriormente, al cerdito solamente lo pueden ver las personas con demasiada suerte y lo que tienes que hacer según nuestros ancestros es quitarte la camisa para poder atrapar al cochinito, lo envuelves completamente con tu camisa y lo llevas a tu casa, una vez teniéndolo en tu casa no debes dejar que nadie lo vea ni contárselo a nadie.

Una vez hecho lo anterior deberás de meterlo en tu ropero cubriéndolo con todos tus prendas, lo cierras con seguro y lo dejas toda la noche encerrado.
Muchas personas comentan lo mismo y siempre se llega a la misma conclusión, la cual viene siendo que a la mañana siguiente de tener encerrado al cochinito descubrirás algo realmente sorprendente, que será tu ropero lleno de joyas y monedas de oro.
Una leyenda demasiado increíble, aunque no lo crean esto le paso a uno de sus amigos de mi abuelo y quedo completamente rico de la noche a la mañana, aunque todo su dinero se le fue rápidamente por qué conto lo que le había sucedido.
Mis abuelos comentan que si te llega a pasar esto no lo tomes a mal, si no una suerte que muy pocos tendrán y una vez teniendo el dinero no se lo debes contar a nadie debido a que perderás todo el dinero.
Igualmente algo que debes tomar en cuenta es que siempre debes tener el dinero y las joyas en el ropero, debido a que si sacas todo de una vez te irás quedando nuevamente sin dinero.
Una leyenda en verdad sorprendente, así que si alguna vez tienes la suerte de ver un cochinito por la calle tómalo y comprobaras si realmente es cierto lo que nos cuentan nuestros antepasados.

martes, 14 de enero de 2014

La cruz del diablo

En Cuenca, ciudad de misterios, enigmas y empedradas calles repletas de pasajes históricos se cuenta una leyenda en la que antaño, un joven mozo se enamoró de una bella dama, la más linda que jamás había pisado las calles de esta ciudad, pero la cuál escondía tras su belleza un terrible secreto.

Desde la calle Pilares, bajando por un precioso empedrado, llegamos a la ermita santuario de las Angustias, erigida en el siglo XIV, aunque la actual data del siglo XVIII y es el lugar donde se centra esta leyenda.

Vivía por estas calles un hermoso muchacho, hijo del oidor de la villa. El bello zagal, en edad de efectuar sus correrías, no dejaba una sin probar, y así tomó fama de mentiroso, pendenciero y, además, bravucón; a nada de ello podían dar crédito sus familiares, pues el honorable cargo que desempeñaba el padre era, sin duda, signo de buena estirpe y descendencia.

Pero de cómo fueron las cosas en aquella época nadie lo sabe, el caso es que el muchacho corría una tras otra a todas las doncellas casaderas del lugar y, luego de cortejarlas y conseguir sus propósitos placenteros, las dejaba plantadas, sin más.


 Pero un día, conoció a una dama bellísima como la luna y seductora como el diamante; además era forastera y recién llegada a la ciudad. Cuando paseaba por las calles, las mujeres bajaban sus miradas y de reojo miraban qué hombre era el primero en lanzarle una sonrisa, pues la chica dejaba a todo el mundo con la boca abierta por su belleza e irresistible impulso.

Los jóvenes salían a su encuentro para simplemente saludarla e intercambiar un buenos días o buenas tardes, cosa que siempre hacía simpática y risueña. Hasta que un buen día, nuestro apuesto galán decidió lanzarse y presentarse. La hermosa mujer lo correspondió y le dijo que se llamaba Diana. Contento y presuntuoso, se fue con el resto de sus amigotes para vacilar un poco ante ellos de que ya sabía incluso su nombre.

Diana, que tonta no era, también se percató de la belleza del joven, al que con el tiempo fue conociendo mejor, pero viendo sus claras intenciones, le daba largas y largas.

El muchacho cambió, se quedó ensimismado con Diana, estaba totalmente obcecado con ella y con hacerla suya, algo que ella le ponía muy, muy difícil. Quizá por eso de que a los hombres nos gustan los logros difíciles, éste se lo tomó como todo un reto personal e incluso declinó las ofertas de sus amigos, con los que iba de correrías.

Y una mañana, en vísperas de Todos los Santos, Diana le hizo llegar una misiva que el joven leyó sorprendido y de muy buen agrado: “Te espero en la puerta de las Angustias. Seré tuya en la Noche de los Difuntos”.

Por fin el muchacho iba a conseguirla. Esa noche se arregló tanto como pudo. Con sus mejores ropas y las fragancias más sublimes que guardaba para las ocasiones especiales, salió a conquistar a esa dama que tan loco lo volvía.

Pero esa noche se fraguó una tormenta. Los truenos retumbaban y el cielo se iluminaba como si de fuego se tratase. Él debía estar a la hora prevista en el lugar donde Diana lo había citado. Y allí, raudo y veloz, cruzó las cuatro calles que lo separaban de la puerta de las Angustias y vio a la bella doncella, ataviada con ropas que parecían de princesa.

Su corazón latía más de prisa a cada paso que daba, y su deseo era tan ardiente que las botas parecían quemar las plantas de sus pies y lo hacían alargar las zancadas.

Ella estaba en el atrio y él se abalanzó contra ella, que le respondió con unos besos tan dulces y tiernos que el muchacho, loco de desesperación, fue intensificando sus caricias hasta que sus manos comenzaron a levantar su falda.

Los truenos caían y los relámpagos iluminaban los rostros de los de los capiteles dejando intuir sombras diablescas, pero los dos jóvenes estaban tan arrebatados por la pasión que no se percataron ni de la tormenta.

Ella, casi tan encendida como él, incluso levantaba su falda más aprisa con el fin de que el muchacho consiguiera su propósito. Cuando descubrió sus preciosas y blancas piernas, vio que llevaba unos chapines altos. El muchacho fue quitándole el derecho poco a poco y de repente cayó un rayo que iluminó de pleno el pie de Diana, que resultó no ser un pie, sino una pezuña; y su pierna, la de un macho cabrío.

Aterrorizado, el joven tiró el zapato y salió corriendo dando gritos de terror y espanto. A su vez Diana, que era el mismísimo diablo, con una voz profunda, cavernosa y estrepitosamente desgarrada, lanzaba carcajadas que resonaban entre las antiguas piedras del santuario.

El joven, presa del pánico, se abrazó a la cruz que había en la puerta de las Angustias; el diablo se abalanzó sobre él, lanzándole un zarpazo al tiempo que sonaba un trueno inmenso. Cuando el chico abrió los ojos, el zarpazo le había rozado el hombro y había dejado una marca en la piedra, todavía humeante.

Se dice que el chico ingresó en el santuario de las Angustias y nunca más volvió a ver la luz del día…. ni de la noche.

Y allí, en la puerta de este lugar, podemos ver la famosa cruz de piedra a la que el joven apuesto y bravucón terminó por agarrarse para salvarse del zarpazo del diablo, que quedó grabado en la piedra y que todavía puede verse.