miércoles, 26 de diciembre de 2012

Leyenda del árbol del vampiro

La leyenda cuenta, que en la ciudad donde se encuentra este panteón, se encuentra un árbol que nació de una estaca, con la cual murió un vampiro.
Dice la historia que hace mucho tiempo alrededor de la ciudad comenzaron aparecer cuerpos de animales, a los cuales toda la sangre había sido succionada.
Al pasar el tiempo y para el horror de los pobladores, cuerpos de niños comenzaron a parecer, igual que los animales, sin sangre, la gente asustada se encerraba en sus casas cuando caía la noche, esperando que el causante de las muertes no apareciera.
Pronto los pobladores, enfadados de estar con miedo durante las noches, y temiendo que sus niños fueran encontrados por el monstruo, decidieron cazarlo antes de que causara mas victimas.
Comenzaron a seguir al vampiro hasta que lo pudieron alcanzar, para matarlo, le enterraron una estaca en el corazón, esto le ocasiono la muerte.
Una vez muerto, decidieron enterrarlo en el panteón pero con lapidas por encima de su tumba para evitar que volviera a revivir y saliera.
Al pasar el tiempo las raíces de un árbol comenzaron a mover las lapidas, y pronto creció, muchos decían que el árbol, había nacido de la estaca con la que mataron al vampiro, algunos cortaron partes del árbol y miraban con horror como brotaba sangre, decían que era la sangre de todas las víctimas del vampiro.
Actualmente el árbol sigo en el mismo lugar, protegido para que nadie pueda cortarlo.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

La Tullivieja

Esta leyenda de Panamá cuenta que hace mucho tiempo, cuando los espíritus aún convivían abiertamente con los humanos, uno de ellos sedujo a la chica más bella de la comarca. De sus amores prohibidos nació un bebé al que su madre ahogó en el río nada más nacer, para ocultar su pecado. Sin embargo, no pudo librarse del castigo de Dios, que la convirtió en un monstruo horrible, con la cara llena de unos agujeros de los que salen largos pelos duros como cerdas y que en lugar de manos tiene garras, el cuerpo de gato y las patas de caballo.
La Tulivieja está condenada a buscar a su hijo muerto por toda la eternidad y por eso vaga por las orillas de los ríos, llamando a su bebé emitiendo un sonido parecido al de las aves. Las noches de luna llena recupera su forma original y se le puede ver, bellísima, bañándose en el agua. Sin embargo, al menor ruido recupera su horrible forma y vuelve a ser la Tulivieja.