miércoles, 27 de junio de 2012

El ciego fantasma

Cuenta la leyenda que algunas noches del mes de febrero se ve en las inmediaciones de la estación ferroviaria de Banfield una persona ciega vestida de negro pidiendo ayuda para cruzar la calle. Comúnmente muchas personas que se prestan para ayudarlo se quedan perplejas al ver como esta persona que tienen delante se desvanece ante sus ojos.
Muchos comentan que esta persona de edad fue muerto hace unos años por un auto en dicha localidad a causa de que por falta de ayuda se vio obligado a cruzar la calle solo con su bastón una noche y una persona distraída al volante (Ya sea por mera distracción o bajo el efecto del alcohol o algún tipo de droga) lo arrollo matándolo al instante.
Muchas personas de Banfield conocen la leyenda, muchos saben de la existencia del pobre hombre y muchos también juran haberlo visto.

jueves, 21 de junio de 2012

Casa de Don Juan Manuel

En la calle de Uruguay 94, en el Centro Histórico, se encuentra el inmueble que habitó Don Juan Manuel de Solórzano, edificio que encierra la historia de un hombre que, de acuerdo la leyenda, vendió su alma al diablo con tal de saber con quién lo engañaba su mujer.

Supuestamente en las noches aparece un hombre en el portón de la construcción y pregunta la hora. Si alguien contesta "Son las 11 de la noche" él dirá "¡Dichoso aquel que sabe la hora de su muerte!

Este sitio en la actualidad sirve de salón para eventos y fiestas privadas, ya que su arquitectura del siglo XVI lo convierte en un lugar bello y confortable para pasar el tiempo con amigos, además de que está catalogado como Monumento Histórico por el Instituto Nacional de Antropología e Historia y por el Instituto Nacional de Bellas Artes.

jueves, 14 de junio de 2012

La mansión Rose Hall en Jamaica

La mansión Rose Hall en Jamaica es una de las casas embrujadas más famosas del mundo. Además en la zona del caribe la historia de este lugar es muy conocida por su larga sucesión de hechos de sangre y horror, y apariciones fantasmales que continúan aún hoy en día.

La mansión fue construida por el rico terrateniente John Palmer, en el siglo XIX. Palmer conoció a su futura esposa Annie Mae Patterson en 1820, y poco podía imaginar que tras casarse con ella, su joven esposa le acuchillaría hasta matarlo. A John Palmer le sucedieron otros dos maridos; el segundo fue envenenado, el tercero, estrangulado. Siguiendo las órdenes de Annie, algunos esclavos sacaron los cadáveres a través de secretos pasadizos subterráneos y los enterraron bajo la arena blanca de la playa.

Dentro de su plantación de Rose Hall, Annie Palmer tuvo poder absoluto, y lo utilizaba de forma arbitraria, cruel y sangrienta. En la mazmorra situada en los sótanos de la mansión torturaba a los esclavos indisciplinados con total impunidad.

Algunas noches las propia Annie salía a caballo a perseguir a los que no cumplían el toque de queda. Las presas de la amazona eran encadenadas, marcadas a fuego y devueltas a su barracón.
Annie infundía en los esclavos un temor que iba mucho más allá de lo físico; podía infligir un daño peor que la laceración del látigo y el dolor punzante del cuchillo. Annie Palmer, la refinada señorita blanca, había aprendido en Haití los secretos del Vudú, convirtiéndose en una poderosa hechicera. Utilizaba su magia contra todo aquel que se interpusiera en su camino, bien fuese una rival en amores o algún vecino molesto, y cuentan que llegó a sacrificar niños para usar sus huesos en rituales.

La rebelión de los esclavos llegó también a Rose Hall. Al fin la ira fue más fuerte que el miedo: una partida de insurrectos entró en la mansión, subió las grandes escaleras e irrumpió en la habitación de Annie Palmer. Tras matar a Annie, alias la Bruja Blanca, desfiguraron su cadáver y lo arrojaron por la ventana. Un vecino enterró sus restos en una tumba sin señalar, en tres de cuyos lados alguien colocó tres cruces para contener el poder de la hechicera. El cuarto lado quedaba libre, de tal forma que su espíritu podría salir a vagar por la Tierra cuando desease.

En 1931 H. G. Lisser escribió una novela sobre la leyenda titulada The White Witch of Rose Hall.

Se cuentan por centenares los testimonios de turistas y otros visitantes que han visto con sus propios ojos al espíritu de La Bruja Blanca en esa mansión y muchos más los testimonios de los que han sentido el profundo odio y desprecio que se percibe en el que era el dormitorio de la señora Palmer.

Lo más tétrico de la historia es que cuentan que durante los trabajos de restauración aparecieron manchas de sangre en las paredes de una habitación, precisamente aquella en la cual Annie Palmer habría acuchillado a su marido.

viernes, 8 de junio de 2012

La mujer con la boca cortada



Kuchisake-onna (la mujer con la boca cortada) es una leyenda de la mitología japonesa, la cual versa sobre una mujer que fue asesinada y desfigurada por su esposo, convirtiéndose en un yokai (espíritu demoníaco) que regresó para vengarse.
La leyenda dice que hace mucho tiempo había una preciosa pero vanidosa mujer que se casó con un samurai. La bellísima mujer era amada y pretendida por muchos hombres y acostumbraba a engañar a su marido. El samurai sabía de las infidelidades de su esposa por lo que un día en un ataque de celos y furia le cortó la boca de un lado a otro mientras gritaba:

-¿Piensas que eres hermosa? ¿Quién va a pensar que eres hermosa ahora?-

Se dice que desde entonces una mujer con la cara tapada, por una máscara como la que usan los cirujanos, vaga por las calles de Japón. Cuando encuentra a un hombre joven (mujeres según otras versiones) se acerca y les pregunta con el rostro cubierto:

¿Atashi kirei? (¿Soy hermosa?)

Recordemos que en Japón el uso de máscaras para evitar enfermedades y no respirar el aire contaminado es bastante habitual, por lo que los chicos normalmente al ver sus bonitos ojos y sus suaves rasgos responden que SÍ. En ese momento la mujer retira la máscara dejando al descubierto la horrible hendidura que se extiende de oreja a oreja con una escalofriante sonrisa. Y les pregunta de nuevo:
¿Kore Demo? (¿Y ahora?)

Todo aquel que dice que no, se asusta, grita o muestra el miedo en su cara es atacado por el espíritu que con unas tijeras gigantes les corta la cabeza.

Sí la víctima responde de nuevo que ”solamente” le cortará la boca de lado a lado para que sufra su misma suerte. En otras versiones si respondes afirmativamente las dos veces la mujer te seguirá hasta la puerta de casa donde te asesinará igualmente, ya que "kirei" en japonés para hermosa o linda es muy parecido a decir "kire" que significa cortar

Es imposible escapar de Kuchisake-Onna, puedes salir corriendo pero aparecerá frente a ti de nuevo. Hay varias formas de escapar que varían según la versión de la leyenda:

- Puedes contestar con otra pregunta: ¿Y yo? ¿Soy hermoso? Eso confundirá al espíritu que se quedará pensativo dándote tiempo a escapar.
- También puedes llevar dulces contigo y se los tiras o simplemente se los ofreces quedará contenta con el regalo y te permitirá marcharte.

De manera que tened cuidado con las bellas japonesas que escondan su rostro bajo una mascarilla, pues podrían ocultar algo más que una impactante sonrisa. 

domingo, 3 de junio de 2012

Espítus oscuros

Hace algunas semanas, algunos amigos y yo decidimos visitar el rancho de una tía mía que actualmente no vivía allí y así pasar el fin de semana en el campo.
Decidimos ir allí precisamente porque nos hablaron mucho del pequeño lago y las montañas que rodean el rancho, pero curiosamente lo que más nos entusiasmaba eran los cuentos de terror sobre espíritus oscuros que rodeaban al pueblo y la pequeña casa encantada que había a las orillas del bosque.
El sábado conocimos a Mario, que nos estuvo contando sobre las leyendas y cuentos de terror que sucedían en el pueblo desde hace más de trescientos años. Nos comento que los famosos “espíritus nocturnos” aparecían solo una vez. Si alguien los veía, debía abandonar el pueblo, sino moriría al siguiente día.
El domingo, nuestro ultimo día en el rancho, decidimos hacer una visita nocturna a la casa encantada que había en las orillas del bosque. Las chicas iban muy asustadas y yo, aunque no lo mostraba por fuera, también.
Al mismo llegar nos surgió el primer problema: la puerta estaba cerrada. Intentamos forzar la puerta y mientras lo hacíamos, desde dentro se oía algo parecido a gemidos
.Cuando al fin lo conseguimos y abrimos las puertas de par en par, la oscuridad nos rodeó. Enfrente de nosotros teníamos uno de esos espíritus oscuros sobre los que nos había hablado Mario.
Se nos quedo mirando fijamente, sin pronunciar palabra. No dejaba de gemir y en su rostro se apreciaba el sufrimiento.
Todos decidimos irnos directamente a nuestras casas al instante. Ni volvimos al rancho a por nuestras cosas.