martes, 29 de noviembre de 2011

El amor imposible

Era una familia gitana muy bien avenida, que habían tenido sus hijas y se limitaban a vivir la vida. El padre murió por una larga enfermedad, que sumió a la familia en una depresión, ya que el hombre (en las familias gitanas) es quien realmente da la estabilidad. Su hija, la única que habían tenido y a la que todo el mundo quería, se enamoró de un chico no gitano (payo) y mantuvo una relación con él.

Incluso con todos los esfuerzos de la familia (les pegaban y de todo) ellos no dejaron nunca ese amor. Así ella se quedo embarazada, y la familia al enterarse de esto, la echaron de casa, no sin antes haberla dejado marcada, con continuas palizas, insultos etc... La presión psicológica y física que tenía ella, era increíble, no entendía por qué amar a alguien era tan duro para su familia.

En una noche oscura, subió al monte, y llorando le pidió a su padre que se la llevara con él, que no podía seguir viviendo, que ella solo quería amar, quería que su hija fuera feliz (la niña que llevaba en el vientre) pero sabía que no podía serlo, ya que nadie la quería. Y así su padre bajo del Cielo y se la llevó consigo. Al día siguiente allí estaba su cuerpo, no había rastro de sangre, no había nada que hiciera presagiar que ella se había suicidado, o la habían matado, simplemente abandonó su cuerpo. Ese mismo día (del descubrimiento del cadáver) el novio de ella, subió al mismo monte donde había aparecido su amada, y se suicidó, para estar toda la eternidad a su lado. Dice la leyenda, que en las noches oscuras, se oyen los llantos de la niña que iba a nacer y no pudo por la incomprensión.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Vanessa

Vanessa, es una joven de Gijón que estudia Terapia ocupacional en la
Universidad de Talavera.

Junto con otras dos chicas alquiló un piso en la calle de los Templarios para que los gastos fueran menores.
Durante el segundo curso, Vanessa suspendió dos asignaturas y sus padres le enviaron el mes de agosto para estudiar.

Una noche de verano en la que estaba sola, cuatro golpes secos sonaron a su puerta.

Vanessa creyó que se trataba de algún amigo con el que salir a tomarse una copa, pero se trataba de una niña de alrededor de siete años.

La niña, de hermosos tirabuzones rubios y grandes ojos castaños miró a Vanessa y le dijo que se había perdido.

Vanessa le dejó entrar, le preparó un vaso de leche y le dijo que iban a ir a la policía. Verónica le rogó que no lo hiciera esa noche pues tenía mucho sueño y quería dormir. Vanessa accedió y le preparó la cama.

Por la mañana temprano cuando Vanessa iba a llevarla a la policía, entró en el cuarto y vio que la niña, llamada Verónica, no estaba.

Un año después en idéntica situación, la niña volvió a aparecer. Parecía que no había crecido nada. De nuevo Vanessa le preparó la cena y le dejó dormir pero al día siguiente Verónica volvió a desaparecer sin dejar rastro.

Vanessa fue a la policía y dio todos los datos de la chiquilla pero no se habían producido denuncias ni nadie había reclamado una desaparición.

Tras dar muchas vueltas, Vanessa llegó al Hospital de San Prudencio. Un hospicio para niños y niñas huérfanos. Allí la madre Sonsoles, le explicó que no tenían ninguna niña de esas características.

Justo cuando se disponía a salir Vanessa del lugar, otra monja llegó con un calendario de dos cursos atrás. Allí estaba la foto de Verónica, tal y como Vanessa le había visto.

- Sí ¡es ella! - gritó. Las dos monjas se miraron extrañadas - Verónica murió hace dos años.

Aquella noche, cuatro golpes secos sonaron en la puerta de Vanessa. La muchacha observó por la mirilla de la puerta. Allí estaba de nuevo Verónica, con los brazos cruzados y cara de enfadada.

- Has tardado mucho en abrirme, tengo hambre y sueño - dijo la niña.

Vanessa aterrada preparó todo como lo había hecho habitualmente.

Cuando acostó a Verónica no pudo soportar el terror y entró despacio a su habitación. La niña estaba totalmente arropada.

Vanessa retiró la sábana y bajo ella, como un suspiró pareció desvanecerse un cuerpecito en una nube. Sobre la almohada, con letra infantil y varias faltas había una nota Gracias por la leche y los dulces, ahora tengo que irme a llevar al infierno a las otras tres chicas que no me dejaron entrar a sus casas.

domingo, 13 de noviembre de 2011

El trovador Masias

Cuentan los poetas, y trovadores, que allá en el siglo XV, existía un personaje legendario llamado Enrique de Villena, que estaba casado con María de Albornoz. Los dos pertenecían a la nobleza castellana, y se habían casado por interés, entre ambos no existía demasiado cariño, sino mas bien se profesaban un enorme desprecio. Al servicio de la casa, estaba Macías, eterno enamorado de doña María desde siempre, y siguio a esta tras su boda. Gracias a sus buenas aptitudes, pronto se ganó la confianza de don Enrique.


Macías dedicaba ardientes poemas que hablaban de amor a doña María, y estas correspondía a tales reclamos, y pronto se hicieron frecuentes los furtivos encuentros amorosos.

Don Enrique era ambicioso, y deseaba conseguir el maestrazgo de la Orden de Calatrava, nombramiento que proporcionaba al que ostentaba un gran poder en Castilla, pero existía un inconveniente, solo se podía optar al dicha dignidad, si se estaba soltero o viudo. Ninguna de las dos condiciones se daban en el señor de Villena.

La única solución que tenía don Enrique, era deshacerse de su esposa, cosa que no era fácil, pensó en el divorcio, pero este le causaba muchos problemas, ya que el linaje de los Albornoz era muy poderoso, otra opción era el asesinato. Pero para tal fin, debía de actuar con mucho cuidado, y contar con alguien de su total confianza.

Don Enrique, convencido de la fidelidad de Macías, le comunicó sus intenciones y le encargó el delicado asunto.

Macias, totalmente escandalizado y temiendo por la vida de su amada, se negó en redondo. Pero el señor señor no cejó en su empeño, y contrató a seis sicarios, para que secuestraran a su esposa, a los pocos días aparecieron unas ropas ensangrentadas en el bosque, por lo que se confirmaba el asesinato de doña María, y empezaron a difundirse los rumores de los amoríos de María y Macías, para silenciar su secreto, don Enrique mando apresar al trovador, y encerrarlo en el castillo de Arjonilla, muy cerca de la ciudad de Jaén , propiedad del malvado marido. En dicho lugar estaba encerrada también doña María.

No tardaron los amantes en saber uno de otro, y a pesar de estar en celdas separadas, Macias seguía componiéndole trovas de amor a María, sus vidas eran tan precarias y tan dolorosas, que incluso los carceleros se apenaban de ellos.

Al cabo de algún tiempo, don Enrique se paso por el castillo de Arjonilla, para asegurarse de que los prisiones seguían allí, bien custodiados, y se enfureció al comprobar que a pesar de las penurias se seguían amando profundamente. Tal fue su furia, que el mismo entro en la celda de Macias y lo atravesó de un lanzazo.

Esta muerte llegó a afectar a Villena en su forma de ser, consiguió el maestrazgo, pero lo perdió al poco tiempo por culpa de sus rarezas, se dio al juego y a la bebida y perdió todo lo que poseía. El rey Juan II, viendo en que estado estaba, se compadeció de el y le dio el señorío de Iniesta.

Doña María regresó a sus posesiones en Cuenca, pero según la versión popular, se veía vagar a una mendiga por los muros del castillo, y la chiquillería le lanzaba piedras, otras veces entraba en la iglesia en la que estaba enterrado Macias y se postraba ante la lapida del sepulcro.

Un día apareció incito en la lápida:

“Aquí yace Macías en enamorado”

A la gente no le cabia la menor duda, esa mendiga era doña María, que vagaba arrastrando el dolor de la muerte de su amado, a la espera de poderse reunir definitivamente con el para la eternidad.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Origen de los vampiros

Esta leyenda de vampiros es de 125 A.C. originalmente estaba escrita en griego.
Las leyendas de vampiros se originaron de este a oeste en compañía de las caravanas a lo largo de la ruta de la seda por el Mediterráneo.
De allí se extendieron a Asia y luego a las tierras Eslavas y los Carpatos.
Los mitos estaban originalmente más estrechamente asociados con Irán, entonces emigraron alrededor del siglo VIII, a donde están ahora. Casi en cuanto llegaron, el proceso de cristianización empezó y las leyendas de vampiros sobrevivieron como mitos.
Más tarde los Gitanos emigraron desde norte hacia el oeste de la India (donde tienen varios mitos de vampiros ), ya allí sus mitos se mezclaron con los del pueblo Eslavo.
Los Gitanos llegaron a Transilvania brevemente antes de que Vlad Dracula naciera en 1431.
El vampiro aquí era el fantasma de una persona muerta, que en la mayoría de casos habían sido una bruja, mago etc.
Se tiene miedo a los vampiros, porque ellos matan personas pero al mismo tiempo se parecen a ellas. Pero hay ciertas cosas que los diferencian de un ser vivo, no puede proyectar ningún tipo de sombra ni se puede reflejar en ningún espejo. Además los vampiros pueden cambiar de forma, como por ejemplo la de un murciélago y eso lo hace sumamente difícil de capturar.
Al empezar un nuevo día los vampiros tienen que dormir en sus ataúdes por que los rayos del sol los matarían, pero por la noche despiertan sedientos de sangre.
La forma más común de nutrirse es volando por una ventana, en forma de murciélago y entonces morder a la víctima en el cuello y succionarle toda la sangre.
Los vampiros no pueden entrar a una casa sin ser invitados, pero en cuanto tienen el permiso, pueden entrar tan a menudo como ellos quieran.
El vampiro no es peligroso solo porque mata a las personas sino porque sus víctimas después de muertas se convierten en vampiros.
El lado mas fuerte de los vampiros es que son casi inmortales, sólo algunos ritos muy especiales poden matarlos tal como: poner una estaca en su corazón, cortar su cabeza o quemar su cuerpo.