viernes, 30 de septiembre de 2011

Terror en la ruta

Generalmente el narrador comienza diciendo: “¿Te conté lo que le ocurrió a mi amigo? Bueno, de hecho fue a su primo…” Y continúa así: Un automovilista va conduciendo por una carretera, cuando ve a un hombre joven con el pulgar levantado. Al disminuir la velocidad para recogerlo queda consternado al ver que detrás de los arbustos o árboles de la carretera asoman dos o tres compañeros suyos.


Considerando quizá que están abusando de su generosidad, o tal vez alarmado ante la posibilidad de que se trate de una banda de ladrones, el conductor decide en el último momento no recogerlos. Los viajantes se encuentran ya bastante cerca del coche, pero el conductor pisa el acelerador a fondo y se aleja tan rápido como puede.

Los viajantes parecen enojados: gritan y chillan mientras el automovilista se aleja. Feliz de haber logrado escapar a tiempo, el conductor sigue su camino unos kilómetros sin detenerse. Después, al comprobar que el indicador de la gasolina se acerca al cero, se para en una estación de servicio.

Acto seguido observa que el operario de la estación de servicio, lívido como la cera, se aparta horrorizado del coche. El conductor baja para ver qué es lo que pasa, y queda paralizado de horror ante lo que ven sus ojos.

Atrapados en una de las manijas de la puerta hay cuatro dedos humanos

sábado, 24 de septiembre de 2011

La novia

Esta leyenda a recorrido muchos años espantando y empieza en el pueblo de Tiltepec Chiapas donde una mujer de nombre desconocido iba a casarse con un hombre también de nombre desconocido.
Eran muy felices en su noviazgo pero justo antes de casarse la mujer descubrió a su querido y amado en la cama con su mejor amiga. Entonces cogió un palo y los mató a los dos a puros golpes quien sabe como. Cuando llegó el dia de la boda, todos se burlaron de ella porque no tenia con quien casarse.

Ella se suicidó, pero una maldición cayó y los que se burlaron de ella murieron y serían atormentados para toda la eternidad.
Desde ese entonces en la iglesia del pueblo se oye desde las 9 de la noche hasta las 3 de la madrugada -¡vivan los novios!- y suenan las campanas aterrorizando a todos...
Si uno escucha el sonido de las campanas y sale a la calle es convertido en un espectro mas...

viernes, 16 de septiembre de 2011

La enfermera de la muerte

¿Se puede jugar a ser Dios? Seguro que sí, o por lo menos eso pensaba Genene Jones, que se sentía como una heroína cuando salvaba a los pobres bebés moribundos… con la salvedad de que ella misma les provocaba esa situación de muerte inminente y en pocas ocasiones lograba revertirla.
Mataba con inyecciones de productos letales, sobre todo digoxina, un medicamento para el corazón que alteraba el ritmo cardíaco de los niños o paraba el corazón.
En 1977 se convirtió en enfermera voluntaria y empezó a trabajar en el Bexar County Medical Center Hospital. El mismo año en el que Genene empezó a trabajar en este hospital, los responsables del centro notaron un alarmante aumento del número de muertes entre los niños. Los asesinatos parecían vinculados a Jones. A finales de 1981, como las muertes de niños no disminuína, los responsables del centro empezaron una serie de investigaciones. En ese momento descubrieron que la mayoría de las víctimas habían recibido inyecciones letales de digoxina.
En marzo de 1982, Genene se pasó a la medicina privada, a la Kerr Conty Clinic, abierta ese mismo año por una doctora que había trabajado con Jones, Kathleen Holland. Numerosas personas advirtieron a Halland contra Jones, pero la doctora creyó que la enfermera, a la que consideraba muy competente, había sido víctima de la estructura machista del hospital.
Como había ocurrido en el otro hospital, aumentó espectacularmente la mortalidad infantil, y Genene Jones volvió a convertirse en sospechosa.
El 26 de mayo de 1983 fue acusada de dos cargos de asesinato en primer grado, producidos al inyectar un potente relajante muscular. El 21 de noviembre fue acusada de asesinar a un niño de cuatro semanas inyectándole un anticoagulante que le produjo una severa hemorragia. Genene hacía enfermar a sus víctimas con el propósito no de matarlas, sino de convertirse en una heroína al salvarlas, lo que no siempre conseguía.
El 15 de mayo de 1984 fue condenada por asesinato a 99 años en prisión, el equivalente a cadena perpetua en Texas, por el asesinato de Chelsea Ann McClellan. Pese a ello, por buena conducta y una serie de viejas leyes del condado, es posible que salga de prisión en el 2017.
No pudo ser involucrada en los crímenes cometidos en el Bexar Conty Hospital porque en marzo de 1984 este centro se deshizo de toneladas de documentación que podrían haber probado su culpabilidad.
Se le atribuyen once víctimas, pero se sospecha que durante el periodo que ejerció de enfermera en el Bexar Conty Hospital pudo estar involucrada en las muertes de 46 bebés y niños.

jueves, 8 de septiembre de 2011

La Calchona

En la zona central de Chile aparece La Calchona (por mechuda o con pelo largo desordenado y sucio). Según el mito esta era una bruja, que en la noche se untaba ungüentos y podía transformarse en animales; su esposo e hijos eran previamente dormidos para evitar ser descubierta. Una noche olvidó sedarlos, y mientras se transformaba fue descubierta por los hijos; al irse al campo, transformada en oveja negra, sus hijos hicieron lo mismo y se transformaron en zorros; cuando desearon volver a ser humanos, no podían y con sus llantos despertaron al padre; este al comprende lo ocurrido buscó entre los muchos ungüentos hasta encontrar el correcto. Recuperados sus hijos, los agarró y se fue lejos al comprender que su mujer era una bruja. Cuando la bruja volvió no quedaba suficiente crema y sólo pudo recuperar su rostro y manos, quedando el resto de su cuerpo como oveja; no recuperó su capacidad para hablar, por lo que solo puede balar como una oveja. Por las noches, los campesinos sienten balar una oveja que vaga sola por los campos, ellos saben que es La Calchona; y le dejan un plato con comida y ya es totalmente inofensiva y está arrepentida de sus antiguos actos de brujería.