jueves, 31 de marzo de 2011

Kuchisake onna

Noche oscura, carretera solitaria, conductor confiado, autoestopista hermosa. Pero no, no es la autoestopista fantasma de la versión occidental. Aunque el cuerpo de la pasajera se intuye bello y sus ojos anticipan un rostro fascinante la parte inferior de su cara está oculta con un velo blanco. La mujer se sienta en el asiento de atrás y el conductor reanuda el viaje. “¿Soy hermosa?” -le pregunta la pasajera al conductor. “Sí, lo es”, afirma el hombre, y para confirmar sus primeras impresiones le dirige una mirada a través del espejo retrovisor. Pero la mujer se ha quitado el velo que cubría su boca y ésta aparece abierta con unos profundos cortes que le llegan hasta la orejas en una gran sonrisa macabra al fondo de la cual culebrea su lengua. El conductor ni siquiera escucha sus gritos de horror, a partir de este momento lo único que escuchará es la pregunta repetirse una y otra vez en su cerebro: “¿Soy hermosa?… ¿soy hermosa?… ¿soy hermosa?…” En otras versiones Kuchisake onna, la mujer de la cara cortada, caza y desfigura niños con su gran velocidad sorprendiéndolos cuando menos se lo esperan. A veces se puede escapar de ella lanzándole un fruta lo que da al perseguido el tiempo suficiente para huir.

jueves, 24 de marzo de 2011

El señor que vivió con una bruja

Habia una vez un señor que se enamoro de una muchacha muy bonita, pero cierto dia el señor se fue a tomar cervezas con sus conpadres y le dijeron que su novia era una bruja y que en la noche se convertia en cualquier animal. Tambien le aconsejaron que en la noche la espiara para comprobar que era cierto.

El señor la espio en la noche pero el sueño lo vencia y se quedaba dormido. Entonces el señor fue a ver a una señora que era bruja. Ella le dijo que para ver a su novia se pusiera un escapulario y que cuando la muchacha se quitara su cuero de mujer, que al cuero le echara sal.

En la noche el señor se puso un escapulario y cuando la muchacha se levanto la siguio hasta un arbol de aguacate. Ahi la muchacha se quito el cuero de mujer y se convirtio en lechusa. El señor espero a que se fuera alejara. Y cuando se fue el animal, el señor le echo sal a el cuero de mujer.

Cuando la muchacha regreso y se puso el cuero de mujer la muchacha se revolco y lloraba del dolor.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Las tres cruces

Tres chicos fueron a acampar a un bosque en donde había una cabaña destinada a dar refugio a las personas que fueran a acampar, los chicos iban a acampar solo por unos días pero pasaron esos días y ellos no regresaban así que sus familiares los mandaron a buscar con la polícia de ese lugar los policías los buscaron por horas hasta que encontraron la cabaña, al entrar encontraron las mochilas de los chicos destrozadas pero no encontraron sus cadaveres pero lo que más les aterrorizo fue lo que vieron en la pared de la cabaña ahi había pintadas tres cruces con sangre. Por más que buscaron por todo el busque nunca pudieron encontrar los cuerpos de los muchachos ni al asesino de ellos. Desde entonces esa cabaña es conocida como la cabaña de las tres cruces y nadie se atreve a acampar ahi.

martes, 8 de marzo de 2011

Una mujer pidiendo ayuda

Todo empezó un día cuando una joven espera a su novio. Como simpre ella esperaba con frecuencia. Esa noche algo pasaba, su novio no llegaba, entonces ella se decidió a esperar afuera. Ella pensó que algo le había pasado.

Las horas pasaron y ya estaba desesperada cuando acortó, ya eran las 12:00 de la medianoche. Entonces su celular sonó y era su novio. Le dijo que no podía ir. Ella se quedó afuera hablando por teléfono. Pasó una hora y colgó. De pronto miró unas luces. Ya se iba para dentro pero decidió esperar un poco.

Eran muchas mujeres de blanco y todas llevaban una vela. De pronto una de ellas se acercó y le dijo a la muchacha que si la “podría ayudar”, ella le preguntó que en qué, y la mujer dijo “¿podrías guardarme esta vela?”. Ella dijo: “Sí, pero ¿le puedo hacer una pregunta?”. Ella dijo: “Sí claro, dime”. La muchacha le preguntó cómo le iba a entregar la vela. Ella respondió:
- Mañana a esta hora sales y la mujer que mires sin vela, te acercas y se la das.

Ella se metió a su casa y guardó la vela en una caja. Salió al próximo día y esperó, pero nunca llegó, entonces fue a su cuarto y abrió la caja… y no era una vela si no una mano convertida en esqueleto. Se asustó mucho. Se lo contó a sus padres y sus padres dijeron que fuera con un cura. Ella fue y le contó todo y le recomendó que fuera al cementerio pero lo más importante era que tenía que ir acompañada de alguien.

Ella estaba muy asustada así que se le olvidó eso y fue sola, y desde ese día nunca volvieron a ver a esa muchacha, y todos están intrigados de su desaparición. Nunca volvieron a ver a ella.