domingo, 22 de agosto de 2010

La confesión de un muerto

Se dice que una noche a principios del siglo XVII el Abad de la antigua Basílica de Guadalupe vió que entraba un hombre de elegante apariencia que le solicitó la confesión, por lo que el Abad pidió a unos familiares que lo esperaban unos minutos. Después de un rato, el Abad salió con el rostro pálido, y cerró las puertas, por lo que sus familiares se extrañaron y le preguntaron por qué cerraba si el hombre elegante aún no había salido, sin embargo, el Abad se negó a contestar y los apresuró a dejar el lugar.
Ya en casa de los familiares, uno de sus sobrinos le preguntó al Abad qué le había pasado, sin embargo, el Abad llevó su mano derecha hacia su oído, haciendo notar que se le dificultaba escuchar. Después de que el sobrino le hiciera nuevamente la pregunta, el Abad le respondió que el hombre que había entrado a la Basílica horas antes era un muerto que había venido de ultratumba para confesarse, y que después de escuchar la confesión había tenido dificultad para escuchar por el oído derecho.

1 comentario:

  1. BUENO PS TODSAS ESTAN BUENAS PERO SOLO SON DOS LAS Q M GUSTARON Y OBVIO ES DOND DEJO EL COMNT CUIDAT MUXOOO Y AVER SI SUBES MAS AVISAS DEJO MI BLOG OTRO BLOG:
    HTTP://MARNOEMY.METROBLOG.COM

    ResponderEliminar